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Octubre de 2020 Página 3 de 4

Reflexiones acerca del mantenimiento industrial

*El siguiente texto hace parte del artículo -Mantenimiento, y COVID y no COVID- escrito por Jorge Granada, director de Desarrollo de Nuevos Negocios en Knar Global, del Vol.88 ed.5 / Octubre – Noviembre 2020 de la revista impresa de Reportero industrial

Abramos una pausa

Vamos en 1978, y aún hay varias cosas que contar, pero me quiero detener para hacer un énfasis. Sin importar el método específico de análisis, o dónde se dio inicio a este, el incremento en el desempeño de los equipos, los sistemas industriales asociados y en últimas la economía de las naciones, no es un problema de ser mejores capataces, ni es un problema de poner carteleras motivacionales en los talleres, y mucho menos es un tema de tomarnos todos de las manos (que de paso viola el distanciamiento social). Tampoco es cuestión de decir que somos una gran familia, porque tengo 50 años y en mi familia jamás he visto un “despido con o sin justa causa”. Eso solo suena romántico y puede, quizás, ser un excelente guion para una novela vespertina. 

El hilo de pensamiento que llevamos, nos da la idea de que el real habilitador de valor es el conocimiento que se logra por parte de los gestores, sobre la intimidad de funcionamiento de sus equipos. Es el dominio de la complejidad subyacente a ese equipo que tienes en frente, lo que te habilita a ser un excelente mantenedor o gestor de activo (que no es lo mismo). 

Mira tu activo ¿Lo entiendes en total profundidad? ¿Has identificado apropiadamente todos sus modos de fallas? (que no son infinitos, con seguridad). ¿Has caracterizado el comportamiento de tasa de falla para cada uno de estos modos de falla ya identificados? ¿Has formulado un análisis de tiempos óptimos de reemplazo en función de la tasa de falla identificada? ¿Sabes qué causa cada modo de falla? ¿Sabes qué medir para evidenciar el grado de daño acumulado? Todo esto es conocimiento que salva valor.

Personalmente estoy entre demasiado y bastante a favor de cualquier programa de mejora de planta que entregue camiseta y gorras, simplemente porque odio los vestidos de paño, y amo las camisetas y las gorras para ir al gimnasio; pero no obstante eso, reconozco que un programa de mejora de desempeño de planta, con COVID o sin él, solo tiene valor y solo es efectivo, cuando desarrolla en técnicos e ingenieros, una verdadera capacidad de discernir la complejidad subyacente a cada equipo. Una capacidad de poder responder a la pregunta ¿Por qué el equipo se comporta así?

La real capacidad de optimizar el desempeño de un proceso industrial, ya sea desde la óptica de la operación (como el respeto a las ventanas operacionales) o del mantenimiento, con todo lo que hemos mencionado de los modos de falla, se afinca en la capacidad de tomar decisiones correctas y esto exige conocimiento. Esto vale, no importa si tu equipo es una máquina CNC, una torre fraccionadora, una subestación eléctrica, un taxi, la licuadora de la señora, o un pozo de extracción de crudo. 

Y cerremos la pausa

Ahora cerremos esta breve pausa con otra reflexión que parte de varios clichés, pero que me permito plantear con mucho respeto.

Quizás si no nací en Argentina, es difícil para mi saber (en realidad saber) qué es un buen churrasco, o dar fe de que he probado el mejor de los churrascos que este mundo tiene para ofrecer. Si no nací en México, es difícil para mí ser experto en quesadilla o decir que he probado la mejor carne arrachera que esta vida tiene para ofrecer. Y no voy a hablar de las arepas porque esto puede generar conflictos entre Venezuela y Colombia, pero si puedo cerrar con los italianos y sus tomates imposibles de disfrutar en otra parte del mundo.  Todo esto es un tema de conocer y saber, que está indefectiblemente ligado a lo que nos es cotidiano o no; a lo que nos permite aprender nuestro contexto.

De una manera muy similar, si mi entender de lo que es ser un técnico, o ingeniero lo aprendí de un ecosistema consumidor de tecnología, como lo somos la mayoría de países en américa latina, es al menos prudente (por no decir necesario) para mi aceptar que mi nivel de autoexigencia respecto de lo que se debe entender, saber y dominar de un equipo, puede ser muy diferente a lo que se exige a sí mismo un técnico o un ingeniero que aprendió a hacer lo que hace en un ecosistema productor de tecnología como Alemania, Estados Unidos o cualquier líder tecnológico actual (pero “!Cómo nos vamos a comparar con Alemania!).

Esta reflexión es importante porque en tanto no superemos estas barreras; en tanto nos permitamos no saber “x” o “y” aspecto de nuestros equipos industriales, nuestra competitividad global estará limitada, no por la capacidad de nuestras mentes, sino por nuestro entendimiento histórico respecto de lo que debe ser, o debe saber, un mantenedoro un operador en un proceso industrial en América Latina.

Y, ¿para llegar al 2020?

Agilicemos un poco el paso. Íbamos en que 1978 recibimos un gran aporteen la forma de métodos analíticos para investigar la complejidad de los equipos que nos rodean, para entenderlos en profundidad. Ahora vayamos un poco más adelante. 


Palabras relacionadas:
Gestión del Mantenimiento, confiabilidad, Inteligencia Artificial, modos de fallas, procesos industriales, ecosistema productor de tecnología.
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