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Octubre de 2020 Página 1 de 4

Reflexiones acerca del mantenimiento industrial

*El siguiente texto hace parte del artículo -Mantenimiento, y COVID y no COVID- escrito por Jorge Granada, director de Desarrollo de Nuevos Negocios en Knar Global, del Vol.88 ed.5 / Octubre – Noviembre 2020 de la revista impresa de Reportero industrial

Algo “nuevo”, en mantenimiento.

En 1816 se acuñó el término Confiabilidad, en su manera más rudimentaria, y casi que conflictiva con otros términos que tenemos hoy en día, para representar de manera cuantitativa qué tan consistentemente un instrumento de medida describía una variable física. Alta confiabilidad significaba:“No presentas error, entonces confío en la información que me das”.Y baja confiabilidad significaba: “Hay un error en tu medida, ¿Cómo confiar en ti?”.Luego se pasó de hablar de “errores” a “fallas”, y el término confiabilidad adquirió ese halo de “que tan bien funciona este algo”, idea predominante hoy en día. 

La manera de estudiar por qué fallaban los equipos solo tuvo un cambio radical alrededor de 1940 (Segunda Guerra Mundial),donde la aparición de los componentes electrónicos, conformados por “tubos” en esa época(válvulas termoiónicas), llevó a pensar que, si bien la electrónica hace grandes cosas por el poder militar, no es tolerable que, en medio del campo de batalla, esa misma electrónica que otorga el poder diferencial que da la victoria, nos dé ahora la espalda porque una falla ocurrió en cierto equipo crítico. 

 Me permito citar esta breve historia porque, entender cómo funcionan y cómo fallan las cosas no es algo para nada “nuevo” o “innovador” en si mismo; ya desde 1940 hay mucho escrito respecto de cómo asegurar la continuidad operacional de un equipo. Esta labor analítica es algo que no se diferencia en mucho de la responsabilidad principal que tiene un Jefe de Planta o un Jefe de Mantenimiento, sobre los equipos que soportan aquellos procesos industriales que todos operamos y mantenemos día a día. Pero volvamos a la historia. 

Confiabilidad como una manera de re interpretar los procesos industriales

La estructuración de un Cuerpo de Conocimiento alrededor de confiabilidad ha tenido hitos bastante importantes, y que no obstante la época en la que fueron concebidos, no han permeado completamente la manera como se gestionan activos y plantas industriales en américa latina. Estos desarrollos han sido financiados y hechos públicos tanto por la Industrial Militar (cosa que ahora no nos sorprende), como por la industria aeronáutica, y están disponibles de manera libre en la actualidad. Acá algunos ejemplos. 

En 1974 se creó la primera versión de un estándar militar denominado MIL-STD-1629 “Procedimiento para desarrollar un Análisis de Modos de Fallas, sus Efectos y su Criticidad” o FMEA.(Por sus siglas en ingles)

Este documento lo que propone, en esencia, es un método para recorrer un equipo o un sistema y “auscultarlo”, en manera similar a como un médico lo haría como un paciente, para identificar de cuantas maneras este podría enfermar. En esta analogía el paciente es el equipo o sistema productivo, y la enfermedad es lo que en el estándar se define como un Modo de Falla, que refiere a una manera de interrumpir el correcto funcionamiento del equipo o sistema.   Un interruptor potencialmente puede exhibir un modo de falla denominado “FALLA CERRADO” que significa que deja de operar y su último estado es cerrado, o “FALLA ABIERTO” donde también deja de funcionar, ahora de una manera o “modo” distinto, en circuito abierto.  

Lo importante del FMEA es que, por una parte, propone una manera completa, proactiva, estructurada y muy sencilla de identificar ese futuro probable que puede ocurrir sobre cada equipo, y a través de esto, habilita a una organización de mantenimiento a prepararse de manera acorde. 

En algunos casos “prepararse de manera acorde” hará referencia a tener la disponibilidad oportuna de un repuesto. En otro caso quizás, podrá hacer referencia a medir o monitorear cierta variable del equipo que nos pueda entregar información de qué tan inminente es cierta falla. En otros casos preparase será contar con un equipo redundante, y simplemente permitir que el equipo principal falle, dado que, comparado con otras opciones, esta es la más costo-efectiva. El manejo de cada modo de falla, en cada equipo o cada sistema, depende de su impacto en el proceso productivo, y podrá tener un tratamiento diferente.   


Palabras relacionadas:
Gestión del Mantenimiento, confiabilidad, Inteligencia Artificial, modos de fallas, procesos industriales, ecosistema productor de tecnología.
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