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Julio 2018

¿Cómo revisar fácilmente el rendimiento de un sistema de transferencia de calor?

Para mantener el sistema operando de forma correcta hay algunos chequeos simples y económicos que se pueden realizar internamente.

Los sistemas de aceite térmico suelen tener un funcionamiento sencillo y libre de problemas. No es raro escuchar acerca de sistemas que han estado operando en forma silenciosa y eficiente durante años sin el menor indicio de problemas.

Para mantener el sistema operando de forma correcta hay algunos chequeos simples y económicos que se pueden realizar internamente. Estos procedimientos pueden ayudar a detectar problemas antes que estos se conviertan en verdaderos dolores de cabeza.

Escuche el sistema

Al igual que un automóvil, cada sistema de aceite térmico tiene sus propios sonidos que le indican que si está funcionando correctamente. Por ejemplo, si escucha chasquidos, roturas o ruidos en las tuberías es muy probable que haya ingresado agua al sistema; o si la bomba está haciendo ruidos fuertes, ésta puede estar cavitando. Este último es un problema importante y debe tratarse de inmediato. Si cualquier parte del sistema vibra de forma excesiva, usted querrá saber porqué.

Observe el sistema

Las fugas del fluido caliente por soldaduras, bridas, puertos de instrumentos, empaquetaduras de vástagos de válvulas o empaques son, sin duda, un problema y pueden convertirse en un riesgo que desencadene en quemaduras. Las fugas de fluido térmico deben ser atendidas lo antes posible.

Peligro: Al permitir que un hidrocarburo líquido (aceite, grasa, fluido de transferencia de calor, fluido hidráulico) pase por los poros del aislamiento, este puede empezar a oxidarse, elevando la temperatura interna del aislamiento. Si esta temperatura excede la temperatura de autoignición del fluido, es probable que el fluido tenga una combustión espontánea. Por este motivo, inspeccione completamente el aislamiento en búsqueda de signos de humedad y otros daños.

Durante cada inspección incluya la línea de compensación de presión (venteo). La presencia de vapor proveniente del venteo puede ser una señal de presencia de agua en el sistema. Si usted ve neblina de aceite, esto puede significar que el fluido de transferencia de calor se está vaporizando en las superficies calientes. Ambas situaciones requieren atención inmediata.

Inspeccione detalladamente el recipiente recolector. El recipiente debe ser de acero y estar ubicado de tal forma que los sobreflujos provenientes del alivio, venteo o líneas de rebose estén contenidos de forma segura.

¿Observa fluido en el recipiente colector? Si es así, usted necesita saber qué fluido es y por qué está allí. Si es un fluido de transferencia de calor, usted debe determinar qué causó que la válvula de alivio se disparara o por qué el sistema tiene un sobreflujo. Si es agua, aceite, solvente u otro líquido, esto representa un peligro y debe ser eliminado. El recipiente colector siempre debe estar limpio y seco.

Olores inusuales

Huela el aire en el cuarto del calentador y en el área cercana al usuario del calentador. Si usted detecta un olor corrosivo “barnizado”, “quemado” o “ácido”, el fluido probablemente esta “contaminado” y los olores podrían escapar del sistema. Usted puede encontrar la fuente de la fuga y determinar si requiere una reparación.

Observar el flujo

Con el calentador apagado, arranque las bombas de circulación en la mañana y espere diez o quince minutos; abra la válvula de punto bajo, permitiendo la salida de una pequeña cantidad de fluido y cualquier acumulación de arenilla drénela en una lata. Después de que la arenilla haya aclarado, coloque un vaso de agua limpia o un vaso de precipitados bajo la válvula y llénelo aproximadamente ¾ de su capacidad. A continuación coloque el vaso sobre una mesa y déjelo reposar.

Si el líquido se ha “rebordeado” en el vidrio o si observa una separación de fases (un fluido “flotando” sobre el otro), es probable que el agua se haya infiltrado en el sistema. Por otro lado, si usted ve partículas en el fondo (o flotando en el líquido), esto podría significar que el fluido está “aglutinado” o que hay algún tipo de contaminación como escamas o partículas duras. Cualquiera de estas condiciones deberá ser investigada antes que los problemas puedan escalar.

Incline ligeramente el vaso de precipitados hacia la izquierda y luego a la derecha. ¿El fluido usado parece ser más grueso que el nuevo fluido? ¿La película parece ser más gruesa o delgada a medida que se va hacia el fondo del vaso? Si es gruesa, especialmente si tiene materia sólida suspendida que sea visible, la viscosidad del fluido puede haber cambiado sustancialmente y probablemente esté contaminado. Un análisis de fluidos puede ser una buena idea.

Huela el fluido. Si huele a quemado, “barnizado” o “acido”, el líquido esta probablemente contaminado; otra razón para considerar un análisis formal de fluidos.

Si usted revisa el sistema de transferencia de calor cada semana o dos, estos sencillos y económicos procedimientos le ayudarán a mantenerlo en funcionamiento y podrá reducir o eliminar sorpresas desagradables.


Categoría de producto:
Otros equipos para procesos industriales - Tratamiento térmico. - Fluidos para calentamiento térmico
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Información de origen comercial